Un asunto complementario y no precisamente de menor importancia a la hora de afilar herramienta, es el mantenimiento de las piedras de agua.

Es fundamental, que la superficie sobre la que afilamos, la cara de la piedra, esté perfectamente plana para obtener los mejores resultados en nuestros formones o cuchillas de herramienta.

Para ello, aunque es un proceso evidente que todos conoceréis, os quiero simplemente enseñar el método que tiene David Charlesworth en su taller.

Creo que es un invento sencillo pero muy efectivo, y que yo al menos lo voy a adoptar en cuanto vuelva a San Sebastián.

El invento es simplemente un cuadrado de marmol o piedra, con un acanalado en su perímetro. Este cuadrado descansa sobre el lateral de una fregadera, para verter en ella el sobrante de agua del proceso de afilado.

Sobre esta piedra, está pegado un cuadrado de vidrio, que es el soporte sobre el que colocaremos un papel de lija apto para usar con agua, en este caso de grano 250.

  • El proceso es sencillo.
  • Se marca en la parte a rectificar de la piedra una retícula de lineas longitudinales y transversales con lapiz de mina blanda.
  • Se apoya la piedra con esa superficie hacia abajo en el cristal y la lija, y se frota una serie de pasadas hasta eliminar  por completo las lineas de lápiz.
  • Se achaflanan ligeramente los cantos de la piedra para evitar roturas.

Tras esto no hay más que limpiar un poco el invento, y ya tenemos las piedras listas para su uso.

Os dejo un video donde se ve mejor el proceso.

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